sábado, 12 de diciembre de 2009

Flotar...y alejarse volando.

A todos los que alguna vez
soñaron con volar.


Te elevas. Notas que tus pies se despegan del duro suelo y comienzas a sentir una extraña sensación de ligereza en todas y cada una de las extremidades de tu cuerpo.

Te elevas cada vez más, como un globo o una nube. Sientes que no puedes controlar tus movimientos, y dirigirte hacia aquel lugar que ves desde lo alto, sólo puedes elevarte, cada vez más y más…te alejas poco a poco del mundo de ahí abajo.

Tus pulmones van inflándose, llenándose de aire puro y fresco, y tú sigues elevándote en medio de una sensación extraña: no tienes miedo, aunque sabes que la altura es cada vez mayor y que una caída ahora sería un fatal contratiempo.

Miras tus pies, flotantes y extrañamente pesados; pero tu mirada va rápidamente al suelo, que se aleja de ti de manera inexorable…te elevas cada vez más y más.

A lo lejos distingues los campos y ciudades del mundo, tranquilos los unos, bulliciosas las otras. Entonces crees reconocer por un instante los rostros de algunos seres queridos que se despiden de ti agitando sus manos…mientras tanto, sigues ascendiendo.

El aire es cada vez menos abundante, y más puro. Un leve escalofrío recorre tu espalda antes de que una curiosa sensación de felicidad te invada por completo.
Son la paz y la tranquilidad que pueblan las alturas, que recorren silenciosas los techos del mundo, que reinan sobre los confines de la tierra, donde la vida es ya imposible porque es demasiado sincera.

Tus labios dibujan una sonrisa en tu cara, y se erige como la antesala de una explosión de risas contenidas desde hace mucho tiempo… ¡Dios, piensas, qué sensación tan grande!
No puedes dejar de reír, y vas alejándote cada vez más del mundo. Sientes que tu alma se expande, y ves el mundo como una inmensa canica lejana que algún infante risueño hace girar como un trompo.

Te alejas cada vez más…cierras los ojos mientras la sonrisa crece en tu interior y se propaga a tu rostro…te alejas…con un último suspiro, dejas atrás un horrible mundo…y te alejas para siempre.

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